martes, 28 de enero de 2014

Esta madrugada


Esta noche, como verás, no es especial ni diferente a cualquier otra. Hoy te extraño exactamente igual que siempre.

Tu has sido mi familia durante años, mi chimenea y mi alfombra, mi papel en blanco.

Yo sin darme cuenta volqué mis ganas en ti y deje que te hicieras cargo de todo.

No me arrepiento de nada, lo único que odio es extrañarte así, de esta manera.

Tu mi baúl sin fondo, mi cajón desastre, mi inseparable maleta.

Mi conversación sobre el tiempo y mis reflexiones a altas horas de la madrugada.

La madre de cada idea y la amante de cada hecho.

Tu, más tu que ninguna. Tu con esos ojos verdes que te hacían parecer la verde esperanza del desierto.

Tan ingenua, tan mimosa, tan pequeña.

Y ahora no se dónde estas. Me tientan las ganas de escribirte un mensaje, un "te extraño", pero se que ya no. Eso se acabo.

Y siento una gran tristeza por tu partida, por que se que nunca volverás a habitar este paisaje, por que entre las dos lo hemos quemado. Cada flor, cada árbol de esta primavera, nos lo hemos cargado.

Y siento el profundo desamparo de mi alma inquieta, pero me alegra haber descubierto que en realidad todo era un decorado, así dejaré de engañarme, o dejaras tu de hacerlo, no lo tengo claro.

Te dije que el 2013 lo acababa queriéndote, que no sabía qué sucedería en el 2014. Pues bien, el 2014 lo comienzo extrañándote, llorando tu ausencia y sufriendo tu presencia, por que tu ya no eres tu... Y yo ya no soy yo.

Tu serás para siempre mi secreto inconfesable, esa magia que no puede perderse ni en mil años, tu siempre serás mi ELLA, y aunque sepa que a veces más y a veces menos, se que tu recuerdo vendrá conmigo para siempre.

lunes, 27 de enero de 2014

Para ti.

Te cedo todas mis letras pequeña. Vuelco mi pecho en tus manos para que tu, se lo hagas llegar. Para que esté, donde quiera que esté y quien quiera que sea pueda sentir mi calor.
Por qué en ese lugar, donde no podemos disfrutar de las olas, allí es justo donde se esconde ella. 
Por qué sí tu consigues transportar todo este amor, lo demás entonces no importa.
Cuando seamos capaces de contar las noches que nos hemos soñado, sabremos que ha llegado el punto final. Por qué a ti y a mi nos gustan los dramas, nos gusta sentirnos guerreras de luz tratando de encontrar algo que ni siquiera sabemos lo que es.
Quizás sea más fácil encontrar la aguja en el pajar, pero no me pienso cansar de intentarlo, y se que tu tampoco.
Por qué tras años y daños seguimos buscándonos con la misma ingenuidad con la que lo haría un niño, con el mismo mimo que acunaría una madre y con la misma satisfacción del rey que ha ganado una guerra.
Por qué sí tu, amiga, eres capaz de hacer sonreír en mi nombre a cualquier mujer del mundo, ven a contármelo, por que en ese momento sabré, que todo ha merecido la pena.

sábado, 25 de enero de 2014

Hay tantas cosas, yo sólo preciso dos...

Esos ojitos color miel que me hacen perder los papeles... Y hasta el culo sí lo pienso.
Nunca creí volver a sentir esta sensación. Y es que no sabría decirte por que te quiero ni como te quiero, el caso es que te quiero. No se sí quiero dormir a tu lado, amarte hasta que salga el sol o simplemente compartir contigo un par de cafés. Por que me he dado cuenta de que te quiero de una manera diferente, no te quiero mía, te quiero libre y te quiero tu. Por qué en el momento en el que comenzaras a ser mía, dejarías de ser esa que conocí un día cualquiera en una cafetería de la esquina.
Todo el mundo dice que quiere a alguien libre pero en cambio cuando lo tienen lo quieren poseer por el miedo a perderlo, y es precisamente eso lo que hace que lo pierdan... 
Y es verdad que temo perderte pero eso no me puede hacer querer cambiarte por que entonces, de una forma diferente, pero te perdería igual. 
Tu, tan tu, tan especial y distinta. Tan tuya. Y créeme que no es amor, es admiración y es una creencia confiada en que yo algún día lograre ser como tu. Por qué me encanta tu mundo interior, ese que sólo conoces tu pero al que a veces me dejas asomarme. 
Y ya ves, me he vuelto a liar otra vez... 

Hay tantas cosas yo sólo preciso dos...

Esos ojitos color miel que me hacen perder los papeles... Y hasta el culo sí lo pienso.
Nunca creí volver a sentir esta sensación. Y es que no sabría decirte por que te quiero ni como te quiero, el caso es que te quiero. No se sí quiero dormir a tu lado, amarte hasta que salga el sol o simplemente compartir contigo un par de cafés. Por que me he dado cuenta de que te quiero de una manera diferente, no te quiero mía, te quiero libre y te quiero tu. Por qué en el momento en el que comenzaras a ser mía, dejarías de ser esa que conocí un día cualquiera en una cafetería de la esquina.
Todo el mundo dice que quiere a alguien libre pero en cambio cuando lo tienen lo quieren poseer por el miedo a perderlo, y es precisamente eso lo que hace que lo pierdan... 
Y es verdad que temo perderte pero eso no me puede hacer querer cambiarte por que entonces, de una forma diferente, pero te perdería igual. 
Tu, tan tu, tan especial y distinta. Tan tuya. Y créeme que no es amor, es admiración y es una creencia confiada en que yo algún día lograre ser como tu. Por qué me encanta tu mundo interior, ese que sólo conoces tu pero al que a veces me dejas asomarme. 
Y ya ves, me he vuelto a liar otra vez... 

lunes, 20 de enero de 2014

Maquillaje

Hoy es uno de esos días en los que sin saber como ni por que te apetece llorar desmesuradamente. Esperando que la noche se rinda al amanecer mientras tu, con un cigarro en la mano, vas viendo como sucede.
Hoy, sin un motivo aparente, me apetece agachar la cabeza y reconocer que me he rendido, que no puedo más, también soy humana. 
Dejando que el cansancio le ceda el sitio al sueño y que al menos los quejidos no me den opción a pensar en por que empece a llorar.
Llorar es bueno, e incluso necesario. A todos nos deberían enseñar a hacerlo, a veces es una buena manera de quedarte dormida, no es, a fin de cuentas, tan negativo. Quien llora esta curando, cicatrizando y exteriorizando algo que le duele... Y en el momento que somos capaces de ver que algo nos daña tanto como para llevarnos a un punto cercano a la locura, es por que estamos empezando a curarnos.
Personalmente yo, después de un día tan largo, duro y desigual como el de hoy, sigo mirando por la ventana, esperando los primeros rayos de sol, por que será entonces, y sólo entonces, cuando sepa que caeré rendida.
Me alegra ver que escribo esto, eso me demuestra que estoy empezando a quitar capas y capas de maquillaje.

jueves, 9 de enero de 2014

Eres maravillosa, así, tal como eres. No permitas que nada ni nadie te cambie. Y cuando tengas dudas, vuelve aquí, lee esto y confía en tí.

viernes, 3 de enero de 2014

Débil

No me gusta pensar que me estoy volviendo débil.
No me gusta apretar el puño mientras me toco el brazo por que creo que me duele el corazón. No me gusta ver como me acobardo cuando una situación me supera.
Nunca he sido débil, todo lo contrario, siempre he sido la mayor, la fuerte, la tranquila, la que llevaba las riendas y no perdía la calma. En cambio ahora, parece que me he hecho de mantequilla. Cualquier cosa, por pequeña que sea, me hace sentirme pequeñita y lo que es peor, depender de que alguien pase su mano por mi hombro prometiendome que todo esta bien. Soy todo lo que juré nunca sería y admiro a quien es como yo era antes. Debo decir que en ocasiones me pregunto quien soy de verdad, sí la de antes o la de ahora, ya no lo se. 
Me sorprende ver como me templo ante los problemas de los demás, como soy capaz de mantenerme fría cuando se trata de solucionar alguna cuestión ajena y como me siento realmente cuando el problema lo tengo yo ¿Qué te está pasando Marta? ¿Dónde está tu fuerza? ¿En qué estación o aeropuerto la perdiste? En el mismo que perdí la dignidad... En alguna entré Bilbao y Madrid. Por qué sí, por mucho que me pese, aún me sigue costando aquello. Aún sigo preguntándome como cojones deje que me engañara. Y la quiero, ya lo creo, es mi amiga, pero no se sí seré capaz de perdonarme algún día no haber sabido ver lo que estaba pasando. Yo que tanto se de relaciones, que lo veo todo venir en mi bola de cristal y que nada se me resiste. Tu no tienes ni puta idea de nada niña, y lo peor de todo es que aún ahora te la serían capaz de volver a colar. Por qué sí una señora de 47 años ha sido capaz de conseguir que te creyeras su película y estuvieras tres años invirtiendo energías en una causa perdida ¿que quieres? ¡Menuda torpe! 
¿Y sabes lo peor de todo? Que ni siquiera eres capaz de reconocerlo... Encima de débil, insensata y enamoradiza, eres cobarde... Por no decir gilipollas.