Esta noche, como verás, no es especial ni diferente a cualquier otra. Hoy te extraño exactamente igual que siempre.
Tu has sido mi familia durante años, mi chimenea y mi alfombra, mi papel en blanco.
Yo sin darme cuenta volqué mis ganas en ti y deje que te hicieras cargo de todo.
No me arrepiento de nada, lo único que odio es extrañarte así, de esta manera.
Tu mi baúl sin fondo, mi cajón desastre, mi inseparable maleta.
Mi conversación sobre el tiempo y mis reflexiones a altas horas de la madrugada.
Mi conversación sobre el tiempo y mis reflexiones a altas horas de la madrugada.
La madre de cada idea y la amante de cada hecho.
Tu, más tu que ninguna. Tu con esos ojos verdes que te hacían parecer la verde esperanza del desierto.
Tan ingenua, tan mimosa, tan pequeña.
Y ahora no se dónde estas. Me tientan las ganas de escribirte un mensaje, un "te extraño", pero se que ya no. Eso se acabo.
Y siento una gran tristeza por tu partida, por que se que nunca volverás a habitar este paisaje, por que entre las dos lo hemos quemado. Cada flor, cada árbol de esta primavera, nos lo hemos cargado.
Y siento el profundo desamparo de mi alma inquieta, pero me alegra haber descubierto que en realidad todo era un decorado, así dejaré de engañarme, o dejaras tu de hacerlo, no lo tengo claro.
Te dije que el 2013 lo acababa queriéndote, que no sabía qué sucedería en el 2014. Pues bien, el 2014 lo comienzo extrañándote, llorando tu ausencia y sufriendo tu presencia, por que tu ya no eres tu... Y yo ya no soy yo.
Tu serás para siempre mi secreto inconfesable, esa magia que no puede perderse ni en mil años, tu siempre serás mi ELLA, y aunque sepa que a veces más y a veces menos, se que tu recuerdo vendrá conmigo para siempre.
