No estoy de acuerdo con esa expresión que dice "para atrás ni para coger impulso". En ocasiones es bueno revisar nuestra mochila para recordar lo vivido y aprendido, y en el caso de ser necesario, para liberarnos de cargas que ya no nos pertenecen y que nunca merecimos.
He cargado mi mochila durante años, la he llenado de cosas que no me pertenecían y he guardado a personas que deberían emprender el vuelo en dirección contraria a la mía.
El miedo es algo normal, el miedo a desprendernos de algo que nos hizo felices, pero es absolutamente necesario.
Recordar nuestras caídas nos ayuda a fortalecer nuestro presente y a encontrar el error, en el caso de existir, para no volver a caer.
Sí yo pienso en estos 24 años de vida, no cambiaría nada de lo que he hecho, pues siempre actué conforme a como pensaba y sentía, pero sí es cierto que algunas cosas las haría de otro modo.
Durante años me he deshecho en aquello que hacía felices a los que me rodeaban sin ocuparme de mi, eso me hacía feliz, pero ahora las cosas son distintas.
Ahora necesito parar, poner en punto muerto algunos sentimientos que me asustan, para no confundirlos. No quiero dejar de sentir pero sí necesito esclarecer. La vida es un continuo cambio, es un continuo fluir y creo que todo depende de como afrontemos cada situación.
Mi cuerpo y mi mente me piden calma, me piden que me de un tiempo de todo y de todos, que me dedique a mi.
Nunca he creído que lo mereciese pero en cambio ahora sí lo siento y así voy a hacerlo. Voy a cuidar de mi, por que además, sólo así podré cuidar de los demás.
El secreto de la felicidad reside en uno mismo, en la confianza y credibilidad que tengamos respecto a nosotros.
Yo quiero volver a creer, quiero vaciarme para poder volver a llenarme.
Quiero dejar de idealizar y crear universos utópicos para disfrutar de la realidad, de esta realidad, de este mundo que es increíblemente increíble y que merece todo mi respeto.
Ahora yo elijo ser feliz y quiero ser consecuente con ello.
Gracias. Kuljot
