lunes, 3 de marzo de 2014

Cuídate pequeña...

Sí das amor, recibes amor. Sí miras con ojos de amor, te miran con ojos de amor, sí miras "cariñositamente" te miran "cariñositamente". Hoy he comprendido, que yo soy la única responsable de como me siento. Te miro con amor, ya lo creo. Pero en tus ojos encuentro odio, rencor y miedo, mucho miedo. Es por eso que lo único que puedo sentir por ti, al fin y al cabo, es lástima. Volcar nuestros vacíos en los demás no es más que un gasto de energía en vano. Hoy mientras salía de esa sala y escuchaba desde lejos tus voces, sentía una profunda tristeza por ti, por que he sentido tu miedo.

Además, así sólo logras alejarnos de ti. Por mucho que luchemos por alcanzarte, no te dejas ir. Ese ansia de poder te esta sumiendo en una profunda soledad que se vicia más y más cada día.

Siento pena, de veras te lo digo, se que tu eres un tránsito en mi vida, un capítulo y que, por suerte, voy a lograr trascenderte, pero... ¿Qué pasará contigo?

Sí siento pena es por que te amo, y dan igual las voces o los insultos. Dan igual tus improperios por que se, que a mi me queda un largo camino, pero mi cielo ¿qué pasará contigo?

Sí me dieran a elegir, ya no permanecería a tu lado, hoy sentí ese pellizco en el alma que me delató. Hoy me ha tocado respirar y aprovechar la oportunidad de dejarte ir. Hoy entendí que te quise bien, por que te quise libre, a diferencia de ti, que me pusiste unas cadenas cuya llave escondiste en tu bolsillo, pero que gracias a dios, yo he logrado romper.

Te deseó lo mejor corazón, te deseó momentos felices mi cielo, por que eso, da igual como seamos, lo necesitamos todos. Ojalá algún día alcances lo que quieres, que yo ya no se lo que es, y lo que espero sin duda es que no sea entonces cuando te des cuenta de todo lo que has perdido en el camino. Sí queda alguien a tu lado, alégrate, pues se tratara de un milagro hecho perdona.

Cuídate princesa, hasta siempre.