miércoles, 25 de diciembre de 2013

Y tu dime que hago ahora

Una noche más, después de más de 700 días pensando en ti antes de dormir. Parece que la inspiración volvió justo cuando tu decidiste marcharte. Me repito cada día que debería perdonarme y dejar de llorarte. Dejar de llorar a alguien que no existe más que en mi recuerdo, por que tu ya no eres la princesa de ojos tristes. Lo malo es que a estas alturas, ya quiero follarte hasta el alma, sí es que no lo he hecho ya...
Me duele el pensar la cantidad de tiempo y oportunidades que he perdido por buscarte y esperarte. Años tirados en vano con el único propósito de hacerte reír. Me estoy volviendo loca por que se que debo alejarme pero soy una cobarde y no me atrevo. Me encantaría tener unos brazos, unos que entendieran lo que sucede pero eso es imposible, por que hasta para contar esto me falta valor.
Has jugado conmigo, tanto que ya no se quien soy y a duras penas cual es mi nombre. Me he mantenido bajo tus alas más de dos años esperando la primavera del alma, esa que nunca llego y que nunca llegara.
Me vuelvo loca, y sólo tengo tabaco y noches oscuras. Me alegra estar de vacaciones por que así al menos no te veo cada día, no puedo perderme en tus ojos verdes por que no los atisbo. 
Lo único que deseó ahora es marcharme, irme donde no puedas encontrarme y donde ya termine de volverme loca. Necesito empezar de cero por que me lo he cargado todo.
Nadie sabe cuanto pesa, cuanto duele. Mucho yoga, mucha meditación y muchos abrazos pero nada sirve. Nada vale, nada llena. 
Todo es frío, ya no sirve. ¿Dónde estas que no puedo verte? Me gustaría poder decir que quisiera que vuelvas pero no es verdad. Ojalá seas feliz, ojalá consigas llenarte de lo que te rodee y dejes de necesitar hundir y destrozar la vida de personas a las que doblas en edad.
Que lista me he creído siempre, como he creído llevar las riendas y el control de la situación, y mira, una vez más me han dado una ostia que me he quedado temblando.
Yo que crei que tu nunca me harías algo así, has ido derribando cada uno de los cimientos que reconstruiste cuando llegaste a mi vida. Que egoístas somos a veces.
Sólo quiero curarme, olvidarte, no pensarte y no celarte. Quiero que te vayas de mi, quiero irme de ti, por que me duele el corazón de pensarte y saber que ya jamás podré tenerte, por que ya ni siquiera lo quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario