lunes, 20 de enero de 2014

Maquillaje

Hoy es uno de esos días en los que sin saber como ni por que te apetece llorar desmesuradamente. Esperando que la noche se rinda al amanecer mientras tu, con un cigarro en la mano, vas viendo como sucede.
Hoy, sin un motivo aparente, me apetece agachar la cabeza y reconocer que me he rendido, que no puedo más, también soy humana. 
Dejando que el cansancio le ceda el sitio al sueño y que al menos los quejidos no me den opción a pensar en por que empece a llorar.
Llorar es bueno, e incluso necesario. A todos nos deberían enseñar a hacerlo, a veces es una buena manera de quedarte dormida, no es, a fin de cuentas, tan negativo. Quien llora esta curando, cicatrizando y exteriorizando algo que le duele... Y en el momento que somos capaces de ver que algo nos daña tanto como para llevarnos a un punto cercano a la locura, es por que estamos empezando a curarnos.
Personalmente yo, después de un día tan largo, duro y desigual como el de hoy, sigo mirando por la ventana, esperando los primeros rayos de sol, por que será entonces, y sólo entonces, cuando sepa que caeré rendida.
Me alegra ver que escribo esto, eso me demuestra que estoy empezando a quitar capas y capas de maquillaje.

jueves, 9 de enero de 2014

Eres maravillosa, así, tal como eres. No permitas que nada ni nadie te cambie. Y cuando tengas dudas, vuelve aquí, lee esto y confía en tí.

viernes, 3 de enero de 2014

Débil

No me gusta pensar que me estoy volviendo débil.
No me gusta apretar el puño mientras me toco el brazo por que creo que me duele el corazón. No me gusta ver como me acobardo cuando una situación me supera.
Nunca he sido débil, todo lo contrario, siempre he sido la mayor, la fuerte, la tranquila, la que llevaba las riendas y no perdía la calma. En cambio ahora, parece que me he hecho de mantequilla. Cualquier cosa, por pequeña que sea, me hace sentirme pequeñita y lo que es peor, depender de que alguien pase su mano por mi hombro prometiendome que todo esta bien. Soy todo lo que juré nunca sería y admiro a quien es como yo era antes. Debo decir que en ocasiones me pregunto quien soy de verdad, sí la de antes o la de ahora, ya no lo se. 
Me sorprende ver como me templo ante los problemas de los demás, como soy capaz de mantenerme fría cuando se trata de solucionar alguna cuestión ajena y como me siento realmente cuando el problema lo tengo yo ¿Qué te está pasando Marta? ¿Dónde está tu fuerza? ¿En qué estación o aeropuerto la perdiste? En el mismo que perdí la dignidad... En alguna entré Bilbao y Madrid. Por qué sí, por mucho que me pese, aún me sigue costando aquello. Aún sigo preguntándome como cojones deje que me engañara. Y la quiero, ya lo creo, es mi amiga, pero no se sí seré capaz de perdonarme algún día no haber sabido ver lo que estaba pasando. Yo que tanto se de relaciones, que lo veo todo venir en mi bola de cristal y que nada se me resiste. Tu no tienes ni puta idea de nada niña, y lo peor de todo es que aún ahora te la serían capaz de volver a colar. Por qué sí una señora de 47 años ha sido capaz de conseguir que te creyeras su película y estuvieras tres años invirtiendo energías en una causa perdida ¿que quieres? ¡Menuda torpe! 
¿Y sabes lo peor de todo? Que ni siquiera eres capaz de reconocerlo... Encima de débil, insensata y enamoradiza, eres cobarde... Por no decir gilipollas.